Pollo frito crujiente con rebozado de cerveza
El pollo frito con rebozado de cerveza es un clásico que funciona en cualquier mesa. La cerveza fría aporta burbujas a la mezcla y ayuda a que el rebozado quede aireado y más crujiente…

El pollo frito con rebozado de cerveza es un clásico que funciona en cualquier mesa. La cerveza fría aporta burbujas a la mezcla y ayuda a que el rebozado quede aireado y más crujiente al contacto con el aceite caliente. Es una preparación rápida que gusta tanto a niños como adultos.
Un truco clave: la cerveza debe estar muy fría al momento de preparar la mezcla, porque el contraste de temperatura entre la masa fría y el aceite caliente produce esa textura ligera y crocante. Podés cortar la pechuga en trozos del tamaño que prefieras, desde bocados pequeños tipo nuggets hasta tiras más grandes. Si buscas un toque extra de sabor, agrega una pizca de pimentón ahumado o ajo en polvo a la harina antes de mezclar.
Acompaña con ensalada fresca, arroz blanco o papas al horno. El contraste entre lo crujiente del pollo y la frescura de las verduras hace que el plato se sienta más balanceado. Sirve recién salido de la sartén para aprovechar al máximo la textura.
Fuentes
Resumen editorial elaborado por MiHispano+ a partir de las fuentes citadas. Enlazamos siempre al medio original.