Azúcar glas casero y aromatizado: más barato y sin aditivos
El azúcar glas comercial puede costar más del triple que el azúcar blanca común, pero prepararlo en casa es sencillo y te permite evitar aditivos industriales. Con un procesador potente, en menos de 30…

El azúcar glas comercial puede costar más del triple que el azúcar blanca común, pero prepararlo en casa es sencillo y te permite evitar aditivos industriales. Con un procesador potente, en menos de 30 segundos obtenés un polvo fino, perfecto para repostería.
La diferencia clave con el producto industrial es que el casero no lleva almidón anti-apelmazante. Si con el tiempo se compacta en el frasco, basta con triturarlo de nuevo unos segundos para recuperar la textura suelta. Guardalo siempre en un recipiente hermético y completamente seco.
Más allá del azúcar glas básico, podés crear versiones aromatizadas que elevan cualquier postre: azúcar de vainilla con vainas usadas, azúcar de cítricos con las cáscaras que normalmente desechás, o combinaciones más audaces con lavanda, canela, hibisco seco o té matcha. Si usás ingredientes frescos, extendé el azúcar en una bandeja para que seque antes de guardarlo.
Anímate a probar estas variantes en tus próximas recetas y descubrí cómo un ingrediente tan simple puede transformar el resultado final.
Fuentes
Resumen editorial elaborado por MiHispano+ a partir de las fuentes citadas. Enlazamos siempre al medio original.